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Here are two articles written by Emily Guevara ( Twitter: @TMTEmily)  on our background and on  Grace Español .   Tyler Morning Telegraph...

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Wednesday, July 11, 2018

El Amor de mi VIda - Salmo 119:161-168 - Segunda Parte

2.  Tiene una vida constante vv. 164-166

La constancia en la vida es importante ya que produce resultados. Esto lo vemos en las personas que se dedican a algo por mucho tiempo. Obviamente, la constancia cuando va acompañada con el deseo de mejorar produce buenos resultados. Uno puede ser constante en lo malo y producir los mismos resultados malos.

El salmista habla en estos siguientes versículos del que ama la Palabra de Dios. Este demuestra una constancia en varias cosas:

A. Constante en la Adoración y Alabanza a Dios por su Palabra v. 164

“Siete veces al día te alabo
A causa de tus justos juicios.”

La vida constante del salmista tiene como distintiva la adoración y la alabanza a Dios. Cuando dice que siete veces al día alaba no quiere decir que es una rutina. Lo que está diciendo que es algo que hace constantemente. Es cierto que hay que tener un tiempo asignado para nuestro tiempo con Dios pero esto no es todo. Nuestra vida, en cada momento debe adorar y alabar al Señor. Y esto no quiere decir cantar cantos.

El salmista vive lo que el Salmo 34:1 dice, “Bendeciré a Jehová en todo tiempo; su alabanza estará continúe en mi boca.”
¿Porqué debemos ser constantes en la adoración y la alabanza? Porque demuestra nuestra gratitud a Dios. Muestra que no importa en que situación estemos sabemos que la gracia que hemos recibido del Dios a través de Cristo es tan abundante que produce agradecimiento en nuestra vida. Hebreos 13:5-6 nos dice que debemos estar contentos y expresar a Dios esta gratitud porque el Señor está con nosotros.

¿Conoces a alguien que se queja por todo? Esta persona muestra que no es agradecida. No reconoce que hay mucho más porque dar gracias a Dios.
Si amas la Palabra de Dios, tu vida demostrará constante alabanza y adoración a Dios. Además hay algo más profundo. Hay

B. Completa Paz Amando la Palabra de Dios v. 165
“Mucha paz tienen los que aman tu ley,
Y no hay para ellos tropiezo.”

La idea de la palabra “mucha” quiere decir que es completa. Hay una paz completa para los que aman la Palabra de Dios y son constantes en ella. Isaiah 26:3 nos dice esto. “Al de firme propósito guardarás en perfecta paz, porque en ti confía.”

¿Porqué? Porque ya lo hemos visto ves tras ves en este salmo. La Palabra de Dios es segura. No hay nada que Dios ha prometido que fallará. Si creemos que el hizo todo el universo con su palabra, ¿porqué no creer que todo lo que nos ha prometido se cumplirá?

Rom. 15:13 nos dice que Dios mismo nos dará su gozo y paz a través del creer por medio del poder del Espíritu Santo. ¿Creer en que? Creer en su Palabra. Esto proviene de nuestro amor a ella.

El resultado de amar la Palabra de Dios es que el creyente no tropezara en su fe.

 ¿Porqué hay tantos cristianos deprimidos, vencidos, inconstantes, mediocres, cayendo en todo tipo de pecado? Porque no se han afianzado a la Palabra de Dios. No aman la Palabra de Dios. Aman sus deseos, aman sus sueños, aman sus planes, aman sus trabajos, aman la diversión pero no aman la Palabra de Dios.

Si amamos la Palabra de Dios nunca tropezaremos. Tropezamos cuando dejamos la Palabra de Dios.
¿Quieres vivir una vida constante, fiel en Cristo? ¿Quieres tener completa paz? Ama constantemente la Palabra de Dios.
Una vida de adoración constante a Dios muestra gratitud.
Una vida de constante amor hacia la Palabra tiene completa paz.
Una vida constante que ama la Palabra también tiene

C. Completa Fe (obediente) en la Promesa de Salvación  v. 166

“Tu salvación he esperado, oh Jehová,
Y tus mandamientos he puesto por obra. “

En este versículo miramos una fe obediente que espera la salvación del Señor. La esperanza no es algo ilusorio y pasivo. Es algo al cual nos aferramos a medida que ponemos por obra lo que Dios nos ha mandado.  Heb. 6:18-19

Una vida que ama la Palabra tiene un corazón constante que demuestra constantemente reverencia y que atesora la Palabra, y que ama su verdad.
Una vida que ama la Palabra tiene una vida constante en la adoración y alabanza a Dios, tiene completa paz en su verdad y tiene completa fe en sus promesas. Finalmente, una vida que ama la Palabra de Dios:

3. Tiene obediencia constante vv. 167-168

Esta obediencia constante,
A.  Determinación para guardar y amar la Palabra de Dios v. 167
“Mi alma ha guardado tus testimonios,
Y los he amado en gran manera.”

Hemos hablado bastante en esta serie sobre el ser obediente a la Palabra de Dios. La semana pasada miramos como amor a la Palabra equivale a amor a Cristo. Ser obediente a la Palabra es ser obediente a Dios.  El amor hacia Dios se mide en la obediencia que tiene a su Palabra. 

¿Qué desea lograr Dios con una iglesia que es constantemente obediente? Creo que es lo mismo que les dijo al Pueblo de Israel en Éxodo 19:5 (Ex. 19:5), seremos un “especial tesoro entre todos los pueblos”. Dios quiere mostrar su grandeza a través de nosotros pero no sucederá hasta que no tengamos una obediencia constante en nuestras vidas.
Para esto necesitamos tener determinación. Miramos porque el salmista dice que ha amado su Palabra “en gran manera”. Esto implica determinación. Determinación implica hacer a un lado la mediocridad, hacer las cosas a medias o al “hay se va”. Esto no es bíblico. Dios es un Dios de excelencia y lo vemos en como se compromete con nosotros. Todo lo que Él hace es perfecto.

Tenemos que aprender a tener determinación. Queremos ver esto en tu vida en todo lo que haces tanto en la iglesia como en toda tu vida. Si dice que vendrás a un estudio o una activad ven a tiempo, haz con excelencia lo que debes de hacer. Igual en tu trabajo, en la escuela, en tu comunidad. Que tu vida muestre la determinación que tienes en Dios a través de su Palabra.
No quiero escuchar tus excusas. Detesto las excusas.

Pero esta determinación debe ir acompañada con

B. Firme obediencia a la Palabra de Dios en Todo los que Somos y Hacemos v. 168

“He guardado tus mandamientos y tus testimonios,
Porque todos mis caminos están delante de ti.”

Para el salmista no es porque Dios lo ve que es obediente. El sabe esto. Dios sabe todo nuestro camino, todo lo que somos en todo momento. (Ps. 1:6; 139:1-3) Salmos 1:6; 139:1-3
El salmista obedece porque ama la Palabra y le dice a “Dios lo hago y tu lo puedes ver. Tu ya lo sabes todo, no tengo que decirte.”
El estaba firme en su obediencia a la Palabra en todo lo que era y hacía y así debe ser con nosotros.

¿Cuál es el amor de tu vida? Cristo dijo que no podemos amar a dos señores (Mateo 6:24) o amares a uno y odiará al otro. En otras palabras, si el amor nuestro no es la Palabra de Dios, por la cual Él mismo se revela a nosotros, algo más lo será. Es así de sencillo. A estos se les llama ídolos. Aquellas cosas que toman el lugar de Dios, que son primero en nuestros valores. Son aquellos a quienes les damos lo mejor y el mayor tiempo.

¿Cuáles son esos ídolos? En la nueva serie que estudiaremos más detalladamente “Diez mandamientos” que nosotros tenemos para nuestras vidas. Miraremos como nos afectan en nuestra vida espiritual. Algunos de estos ídolos son:

1. YO - El centro de mi vida soy yo. Todo está centrado en lo que yo quiero, mi felicidad, mis sueños, mis anhelos, mi educación, mi vocación.

2. Familia (tu cónyuge) - Todo se centra en nuestra familia. Nuestra identidad se deriva de ellos. Queremos darles todo lo que nosotros no recibimos. El enfoque es que ellos sean felices.

3. Trabajo - Todo se centra en ser el mejor empleado, tener éxito o ganar más dinero. Queremos el reconocimiento en nuestro trabajo.

4. Dinero - Todo se centra en tener más y más dinero. Tener suficiente ahorrado para sentirnos seguros.

5. Placer - El placer sexual o cualquier otra cosa que te trae placer. Quizás son la dependencia química a algunos tipos de drogas, o al alcohol.  Tu constante enfoque son estos, no puedes vivir sin esa satisfacción porque te trae placer, te da la llenura que careces en tu vida. Te sirve para esconder tus inseguridades y dolor.

6. La Cultura -“La bestia”
Esta es una combinación y mescla de todo lo anterior.

“Por tanto, es imprescindible que veamos claramente cómo la bestia amenaza a la iglesia y absorbe a los cristianos en nuestros días. Como escribió Os Guiness, la combinación del capitalismo, la tecnología, y las comunicaciones modernas ha formado la civilización más poderosa de todos los tiempos; es decir, una cultura global». La misma representa a la bestia que amenaza con tragarnos en esta época. Los valores principales de la bestia en el siglo veintiuno salen de las computadoras, las carteleras, los televisores, los DVDs, la música, la escuela, los periódicos, las revistas y los iPods. La bestia nos dice:
• la felicidad está en tener cosas;
• debes conseguir para ti todo lo que puedas, y lo antes posible;
• la seguridad la dan el dinero, el poder, una excelente posición social y la buena salud;
• sobre todo, en la vida debes buscar el mayor placer, comodidad y bienestar que puedas;
• Dios no es importante en nuestra vida;
• el cristianismo es solo una de las muchas alternativas espirituales;
• no existen los valores morales absolutos; lo que esté bien para ti, esa es la verdad;
• no eres responsable ante nadie más que ante ti mismo;
• la vida en la tierra es todo lo que existe.

Scazzero, Peter. Espiritualidad emocionalmente sana: Es imposible tener madurez espiritual si somos inmaduros emocionalmente (Emotionally Healthy Spirituality) (Spanish Edition) (pp. 42-43). Vida. Kindle Edition.

Estos son los ídolos que toman el lugar de la Palabra de Dios. ¿Pero porque los preferimos en vez de preferir su Palabra que es la voluntad de Dios? El autor Peter Scazzero dice,

“Tenemos temor de que se haga la voluntad de Dios, porque no podremos controlar lo que haremos, cuándo lo haremos, cómo lo haremos, ni cuáles serán las consecuencias. La voluntad de Dios requiere entrega y confianza, y esto es algo que francamente, no estamos dispuestos a ofrecer.”

Scazzero, Peter. Espiritualidad emocionalmente sana: Es imposible tener madurez espiritual si somos inmaduros emocionalmente (Emotionally Healthy Spirituality) (Spanish Edition) (pp. 43-44). Vida. Kindle Edition.

Hoy Dios te pide que traigas tus ídolos delante de Él y los rompas, que los quites de tu vida. El te pide que el amor de tu vida sea su Palabra que proviene de su boca. Ella te dará a tener un corazón constante, un vida constante y obediencia constante haciéndote un creyente que a Dios porque ama su Palabra.


El Amor de mi vida - Salmo 119:161-168 - Primera parte

En esta sección comienza con las dos letras “shin” que corresponde a las letras “sh” juntas y la letra “sin” que corresponde a la letra “s”.  Los versículos 161-162 y 166 comienzan con la letra “sin” y el resto de los versículos con la letra “shin”.

El salmista nos muestra tres características de una persona que ama la Palabra de Dios. Esta sección esta llena de emoción. El salmista expresa las emociones de su corazón: se regocija (v. 162), ama la Palabra (v. 163), alaba a Dios (v. 164), tiene paz (v. 165) y tiene esperanza (v. 166).

El amor hacia la Palabra de Dios tiene tres características.

1. Tiene un corazón constante vv. 161-163

A. Es un Corazón Reverente a la Palabra de Dios v. 161
El salmista se halla una vez más perseguido por otros. En este caso aquellos que están en autoridad. Sin embargo, no tiene temor. Su temor no es hacia estos hombres.

Su reverencia, su asombro viene de su corazón viene de la Palabra del Señor. A través de este salmo hemos podido ver su constancia hacia la Palabra del Señor sin importar la situación en la que se encuentra.

¡Cuanto nos falta esto a nosotros como creyentes!
El martes me preguntaba la hermana Doreen cuál es la estrategia para ayudar a la iglesia a ser comprometida. La respuesta que le di es que yo no puedo cambiar a las personas, solo Dios puede hacer esto. Pero si podemos en nuestros grupos misionales y en el discipulado ayudarnos a mantener la constancia. Esto es clave.

Dios no creo la iglesia (no es el edificio) para solo los domingos. Dios creo la iglesia para que sus hijos tengan una familia en la cual puedan ayudarse mutuamente al amor, a las buenas obras, a la fidelidad, a vivir con un corazón reverente a Él y su Palabra. No hay tal cosa como un cristiano huérfano.
¡Jamás podrás vivir una vida fiel a Cristo tu solo! ¡Deja las excusas de que tienes!

¿Cómo tener este tipo de asombro, de estar maravillado de la Palabra de Dios? Esto lo hablábamos con el equipo pastoral. Les compartía el tiempo que pasé en mi vida en el cual tenía mi tiempo con Dios mecánicamente. Pero pasé por un tiempo de prueba y cuando el Señor me trajo una vez más a Él, me abrió los ojos. Su Palabra me hablaba a mí. Esto es el caso hoy. ¿Cómo tener esta clase de asombro y maravilla hacia su Palabra?

Pensamos en varias cosas:

1. Ser intencional en nuestra búsqueda de la Palabra de Dios. 
Esto implica tener tiempo designado para pasar tiempo con el Señor a través de su Palabra y la oración. El propósito de este tiempo es conocer a Cristo y a nuestro Padre celestial. Esto es lo que haremos en la eternidad así que debe ser un gozo pasar este tiempo. Es un tiempo para rogarle que nos muestre lo que quiere para nosotros que estamos en misión para su gloria. Debemos rogarle que nos muestre donde está Él obrando para que nosotros podamos tomar parte de ello.

2. Pedir al Señor que nos muestre sus maravillas.
No debemos dejar que esto se vuelva en un tiempo rutinario, un hábito mecánico. Debemos rogar que nos ilumine a través de su Palabra, que nos de su sabiduría, que nos enseñe más acerca de Él.

3. Debemos mirar todo a través de la cruz de Cristo. 
Pensemos en todo lo que nuestro Señor hizo por nosotros, como vivió una vida sufrida, murió y resucitó para darnos su perdón y llevarnos a Dios. Nuestro Señor es nuestro ejemplo para vivir una vida que agrada a Dios. Heb. 12:2-3 No olvidemos de predicarnos el evangelio cada día. Esto nos mantendrá agradecidos a Él, buscando su gracia diaria para vivir.

Si lo has intentado todo pero tu vida esta estancada, pide pruebas a Dios. El te las dará para que puedas crecer.

La persona que ama la Palabra del Señor tiene un corazón constante en la reverencia, en el asombro hacia la Palabra de Dios. También,

B. Es un Corazón que Atesora la Palabra de Dios v. 162
“Me regocijo en tu palabra
Como el que halla muchos despojos.”

El corazón constante es uno que verdaderamente se regocija en su Palabra. “Regocijo” es un participio en el Hebreo que indica algo continuo que no cambia.

Esto es lo opuesto de pensar que lo que Dios dice es algo pesado. 1 Juan 5:3 Si piensas esto es porque no entiendes la gracia de Dios.

Para el salmista este regocijo es como el que halla muchos despojos. Para nosotros no es claro esto. En este entonces, después de ganar una batalla, los ganadores se llevaban lo que poseía la otra nación. Esto era una señal de triunfo.
Para nosotros es como el que encuentra un tesoro.
Regocijarse en su Palabra es regocijarse en Dios mismo. Si Dios no te satisface, nada lo hará.  Si Dios no es tu tesoro, jamás encontrarás la verdadera satisfacción y propósito para tu vida. Esto lo descubrió Salomón y por eso escribió en Eclesiastés 1:2, “Todo es vanidad”.

La respuesta a esto es deleitarte en Dios.
El salmo 37:4 dice, “Deléitate asimismo en Jehová,
Y él te concederá las peticiones de tu corazón.”
Lo que significa es que cuando nos deleitamos en su Palabra nos deleitamos en Dios. Cuando estar con Dios es nuestro deleite nuestra vida es cambiada. Nuestros deseos cambian. Nuestros deseos se vuelven sus deseos. Esto es lo que significa buscar su reino y su justicia (Mateo 6:33). Y es cuando Dios se deleita en darnos lo que pedimos porque pedimos de acuerdo a su voluntad.

Cristo te ofrece de sí mismo esta mañana. En Juan 4:14 el dijo:

“mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.”
Esta agua que da vida es la única que puede satisfacerte.

La persona que ama la Palabra del Señor tiene un corazón constante en la reverencia, en el asombro hacia la Palabra de Dios, en la Palabra como su tesoro y también

C. Es un Corazón que Ama la Enseñanza de la Palabra de Dios v. 163

“La mentira aborrezco y abomino;
Tu ley amo.”

Miramos aquí el contraste de lo que el salmista odia, aborrece y abomina. Es la mentira, todo lo que no es de acuerdo a la verdad de Dios.
Fue la mentira que llevó a la condenación de la humanidad en el Huerto del Edén. La mentira que viene del padre de mentira Satanás.  Es la mentira que opera mucho en nuestros mundo en la cual  muchos de nosotros caemos como creyentes porque no buscamos la verdad de Dios.
¿Aborreces la mentira porque sabes que es contraria a la verdad de Dios?

El salmista  ama la enseñanza del Señor. 

El que ama a la Palabra es tiene un corazón constante en reverencia a la Palabra, la atesora en su corazón, y ama la enseñanza de ella.

¿Si alguien te pregunta si amas la verdad de Dios, qué evidencia le darías? Debería ser muy obvio. No solo es cuanto te dedicas a ella, sino como tu vida diaria refleja lo que ella dice. Tu vida debe mostrar evidencia práctica de que amas la Palabra de Dios.


La Palabra Segura de Dios - Salmo 119:153-156 - Segunda Parte

¿Cómo nos da seguridad la Palabra de Dios?

2. La Palabra Segura de Dios Revela su Compasión Abundante vv. 156-158

A. Su Compasión Abundante nos Vivifica v. 156
“ Muchas son tus misericordias, oh Jehová;
Vivifícame conforme a tus juicios.”

El salmista sigue el tema de como la Palabra de Dios revela su compasión abundante. Usando la palabra “mucha” nos muestra la compasión o misericordia de Dios. La misericordia es un atributo de Dios. Dios es un Dios rico en misericordia. Exodo 34:6-7 Es por su misericordia que no hemos sido consumidos. Nos trae seguridad saber que Dios es un Dios misericordioso. Esto le vivifica al salmista y nos debe vivificar también a nosotros.

Muchas veces cuando observo la vida de aquellos que no conocen al Señor, pienso (y aún digo, “Señor eres muy misericordioso. Yo no soy misericordioso como tu. Ayúdame a ser misericordioso como tu.”) en la gran compasión que Él tiene ya que muchos, o quizás la mayoría viven como ellos quieren. Dios aun así le sigue mostrando misericordia. El deseo de Dios es que nadie perezca sino que todos procedan al arrepentimiento. 2 Pedro 3:9

Su compasión abundante no solo me aviva sino que


B. Su Compasión Abundante me Lleva a ser Fiel a su Verdad vv. 157-158

1. Aun Cuando hay Muchos Perseguidores y Enemigos v. 157

“Muchos son mis perseguidores y mis enemigos, Mas de tus testimonios no me he apartado.”

La palabra “mucha” la usó el salmista para referirse a la misericordia de Dios. Ahora la usa para referirse a sus perseguidores y amigos. Está mostrando que aún así sean muchos sus perseguidores y enemigos, es más grande el Dios en que ha creído. Y por esto, no se ha apartado de la verdad de Dios.

Es fácil ser fiel a Dios cuando todo va bien pero no cuando van mal. Es allí cuando nuestra fe es probada. Hebreos 10:23 nos llama a mantener nuestra fe firme en todo momento.

No solo soy fiel cuando mis enemigos son muchos sino

2. Aun Cuando me Disgustan los Desleales v. 158
“Veía a los prevaricadores, y me disgustaba,
Porque no guardaban tus palabras.”

Es muy probable que este versículo se refiere a los Israelitas que no obedecían al Señor. Mirar Ezequiel 33:30-32 Podríamos decir que para nosotros son aquellos que dicen seguir a Cristo pero no lo hacen.
 A estos el salmista los llama “prevaricadores”, a los rebeldes, a los desleales. Esto le causaba que se “disgustara” o que era repulsivo.

Aquí no hay un disgusto personal porque él era auto justo. Este sentir es porque el amaba la Palabra de Dios y ver como habían en su pueblo personas desleales y rebeldes a la Palabra de Dios le llevaba a un sentir de disgusto pero no porque amo tanto la Palabra de Dios que me causa disgusto cuando alguien no la obedece.

Esto no nos sucede a nosotros. Nos disgusta lo que otros hacen porque no concuerda con lo que a nosotros nos parece. Esto me pasa a mi seguido. Me causa disgusto lo que otros hacen por mis propios prejuicios o porque me estorban en algo que yo quiero hacer.

En todo esto debo recordar que el amor leal de Dios, el amor incambiable debe llevarme a seguir siendo fiel a Él. Esto me da seguridad.

3.  La Palabra Segura de Dios es Amada vv. 159-160

El salmista dice en el vs. 153 que no se ha olvidado de la ley de Dios, pero en el vs. 159 dice que la ama.

A.  Porque está Basada en su Amor Inalterable v. 159

“Mira, oh Jehová, que amo tus mandamientos;
Vivifícame conforme a tu misericordia.”

La ama porque Dios le ha mostrado su amor inalterable e incambiable a través de ella. Nosotros también hemos recibido ese amor. Nosotros le amamos porque el nos amó primero. Este amor vino a través de Cristo. Cristo nos amo tanto que vino, fue crucificado, matado, sepultado y resucitado por Dios Padre para que al creer en Él podamos tener vida eterna. Es cuando creemos por fe en Él que experimentamos el amor de Dios. Y es cuando comenzamos a amar a Dios.

Si tu no has experimentado su amor a través de Cristo, hoy es tu oportunidad. Nada ni nadie te dará este amor que solo El te puede dar.

Amamos la Palabra porque está basada en su amor inalterable y

B. Porque su Distintiva Principal es la Verdad de Dios v. 160a

“La suma de tu palabra es verdad”

La palabra suma quiere decir “la cabeza o “cabecera”.  Esto quiere decir que la Palabra de Dios en su totalidad, en toda su esencia es la verdad de Dios. 
Muchos hoy día están buscando la verdad. La están buscando en los medios de comunicación, en la religión, en libros, y aún en otros. Pero solo la Palabra de Dios contiene toda la esencia de la verdad de Dios. Y por esto es segura. Tu puedes seguir buscando todo lo que quieras para dar significado a tu vida pero solo la Palabra de Dios es segura porque es la verdad de Dios. Es su Palabra.

Nuestro deber es amar la verdad de Dios y amarla es obedecerla como nuestro Señor nos dijo. Amarla es amar a Cristo. Juan 14:15; 21, 24; 15:10
Esto fue lo que Cristo dijo en Mateo 7 cuando habló de los dos fundamentos. Solo la Palabra de Dios puede darnos el fundamento sólido para  nuestra vida.

Rechazarla, desobedecerla es rechazar a Cristo, es invitar que la ruina venga a nuestra vida.

Piensa en tu vida en esta mañana. Si hay caos en tu vida no es por culpa de Dios. Es porque has substituido a Dios por algo o por alguien. Es porque has rechazado la verdad de Dios. Hasta que no creas lo que Él dice en ella y te arrepientas, no podrás encontrar paz.
No solo debemos amarla porque es la principal verdad de Dios sino también:

 C. Porque sus Juicios (declaraciones y decisiones) están Basados en su Justicia Eterna v. 160b
“Y eterno es todo juicio de tu justicia.”

Lo que Dios dice en su Palabra es eterno. Sus juicios son justos eternamente. En los Estados Unidos tenemos la Suprema Corte que decide los casos que afectan a toda la nación. La palabra de la corte es final. Y sin embargo, muchos cosas que ellos dijeron que eran ilegal son legales hoy día porque dependen del juez que esta en la banca determinando el juicio. Así que el juicio de ellos es imperfecto, insegura y temporal.
Pero no es así con Dios. Sus juicios, sus declaraciones y decisiones están basados en su carácter inmutable como Dios justo. Sus juicios son eternos, no cambian. Esto nos da seguridad. No hay capricho en Dios.

Debemos amar su Palabra porque está basada en su amor inalterable, porque es la verdad de Dios y porque sus juicios están basados en su justicia eterna.


La Palabra de Dios. Es segura porque es eterna. Te da confianza porque muestra el amor inalterable de Dios. Te da seguridad porque te vivifica a través de las promesas de Dios; te da seguridad porque Dios es tu abogado y tu pariente cercano. Te da seguridad porque revela la compasión de Dios. Te da seguridad porque es la verdad de Dios que te muestra el gran amor que Cristo tiene para ti. Es segura porque está basada en el carácter justo de Dios. El Dios que ejecutara juicio al final de su plan.
Él te invita a creer en Cristo hoy día. El te quiere dar seguridad eterna.
Creyente, recuerda donde está seguridad. No está en lo temporal, ni en tus planes y deseos. Esta en su Palabra. Arráigate en ella. Obedécela y estarás seguro no importa que venga a tu vida.