Featured Post

Tyler Morning Telegraph - Galdámez brings church planting, education experience to Grace Español

Here are two articles written by Emily Guevara ( Twitter: @TMTEmily)  on our background and on  Grace Español .   Tyler Morning Telegraph...

Internet Archive bookmarks for: despond

Saturday, December 09, 2017

Cristo la Esperanza - Isaías 11:1-13 (3 Parte)

En las últimas dos entradas he hablado sobre Cristo nuestra esperanza según Isaías 11:1-13. Este texto nos muestra su identidad, su carácter, sus obras, y su reino vv. 5-12 lo cuál miraremos en este escrito.

¿Cómo serás su reino? Será un reino dominado por su carácter Justo v. 5

“Y será la justicia cinto de sus lomos, y la fidelidad ceñidor de su cintura.”

El cinto en este tiempo era el que sostenía la ropa e indicaba el momento de lucha o guerra. El Rey se prepara para la lucha pero su vestimenta, su arma su carácter justo. Su justicia y la fidelidad las cualidades de Dios.  Con estas cualidades reinará en su reino. Apocalipsis 19:11

Debido a su carácter justo habrá armonía y paz vv. 6-9

Después de la primera guerra mundial, llegando a la segunda guerra mundial hubo una gran desilusión en cuanto a la paz. Se creía que esta guerra era la “Guerra que eliminaría todas las guerras” y cuando no llego la paz vino el pesimismo. Hoy día se habla de más guerras, quizás la tercer guerra mundial. Pero como creyentes esperamos la paz.

La enemistad que trajo el pecado original será eliminada por el rey justo y reinará la perfecta harmonía y paz. Los enemigos serán amigos como el caso de los animales. La razón de la enemistad del reino animal es el pecado humano. Rom 8:18-25 Cuando el Principe de Paz venga como juez justo traerá completa paz porque “sus lomos” están ceñidos de justicia y fidelidad.
Este texto no es simbólico sino literal. Esto sucederá durante el reino milenial de nuestro Señor. Apocalipsis 20:1-6

Durante este tiempo “la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar”. Este conocimiento no es teórico sino real. Las personas podrán conocer a nuestro Dios. Y porque él esta presente reinando que nadie hará daño a nadie.

NO tienes que esperar, hoy puedes conocerle. Cristo dijo que conocerle a Él es conocer a Dios. El quiere tener una relación contigo. Te invita a que te rindas a Él y le des tu vida. El te perdonará y te dará la vida eterna. Tu esperanza puede renacer hoy.

No solo habrá armonía y paz sino que bendición mundial v. 10
Gen. 12:3; Lucas 13:29; Zacarías 14:9

La promesa de la bendición de Abraham llegará a su cumplimiento:
“Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí, la cual estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y su habitación será gloriosa.”

Habrá una bendición mundial porque nuestro Señor Jesucristo reinará en la tierra. Esta es nuestra esperanza.
Finalmente miramos que su pueblo Israel será restaurado y unido vv. 11-12

Hoy día no vemos un pueblo o una nación (aquí en los Estados Unidos estamos mirando una división aun más grande que antes), un mundo ni una iglesia unida pero esto no será así para siempre. Bajo el reinado de nuestro Señor Jesucristo su pueblo Israel estará restaurado y nosotros que somos de Cristo tomaremos parte de este reino. Habrá una unidad como jamás antes a existido. Podemos estar confiados que esto sucederá algún día.

¿Cuál es tu esperanza?


Si el Señor no llega en nuestra vida, no debemos perder nuestra esperanza porque no nos perderemos de nada.  Si tienes a Cristo como tu Señor y Salvador lo tienes todo.
Esto debe impulsarte a vivir una vida en obediencia a Él. Una vida que demuestra su gracia transformadora a un mundo sin esperanza. Debe impulsarte a compartir esta esperanza transformadora. Esto es algo emocionante que debemos compartir hasta que el venga y su reino sea establecido. Debes comenzar a vivir como hijo del Rey:
1. Depende del Espíritu Santo para vivir la vida cristiana no tus esfuerzos, tus ideas y valores
2. Teme al Señor y vive de acuerdo a sus valores Escriturales, busca su conocimiento y sabiduría
3. Comparte con los pobres y necesitados tus bienes
4. No júzgues según las apariencias; se justo en todo lo que haces no abuses de otros
5. Busca la paz con otros
6. Comparte su conocimiento, como tener una relación con Él-levanta su bandera

Comparte tangiblemente esta esperanza en este tiempo tan apropiado de Advenimiento. En nuestro libro de damos algunas ideas.

Leía una historia esta semana de una abuela que para día de acción de gracias cometió un error al invitar a las personas a su cena. Accidentalmente puso un número equivocado en el texto y alguien que no conocía lo recibió. Fue un joven Afro-americano soltero. El preguntó si aun estaba invitado y ella le dijo que había comida para todos los invitados. Ambos se mandaron fotos y los dos son muy diferentes, ella es Anglosajona y el Afroamericano. El llegó a su casa y desde ese entonces ha ido a la casa de ella en el día de Acción de Gracias. Una amistad comenzó de un error. Si esto es posible en el mundo, ¿cuánto más puede hacer un creyente hijo del Rey? Invitemos a otros a conocer al Rey que viene pronto.

El libro El Progreso del Peregrino termina con esto:

“Y cuando llegaron a la puerta, estaba escrito sobre ella en letras de oro: “Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad”.
Entonces vi en mi sueño que los Hombres Resplandecientes llamaron a la puerta; y cuando lo hicieron, algunos de arriba miraron; es decir, Enoc, Moisés, Elías, etc., a quienes se dijo: “Estos peregrinos vienen de la Ciudad de Destrucción, por el amor que le tienen al Rey de este lugar”.
Y entonces los peregrinos les dieron cada uno su certificado, el cual habían recibido al comienzo; por lo tanto, fueron llevados al Rey, quien, cuando los hubo leído, dijo: “¿ Dónde están los hombres?”. A lo cual se respondió: “Están esperando a la puerta”. El Rey entonces ordenó que abriesen la puerta, y dijo: “y entrará la gente justa, guardadora de verdades”.
Y vi en mi sueño que esos dos hombres entraron por la puerta; y he aquí que cuando entraron, fueron transfigurados, y les vistieron de vestiduras que resplandecían como el oro.
También estaban quienes les recibieron con arpas y coronas, y se las entregaron; las arpas para alabar con ellas, y la corona como señal de honor. Entonces oí en mi sueño que todas las campanas en la ciudad repicaron de alegría, y a ellos se les dijo: “Entren en el gozo de su Señor”.
También oí a los hombres mismos, que cantaban con fuerte voz, diciendo: “Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos”. Y cuando se abrieron las puertas para dejar entrar a los hombres, yo miré, y he aquí que la ciudad resplandecía como el sol; las calles estaban también pavimentadas de oro, y por ellas caminaban muchos hombres, con coronas sobre sus cabezas, palmas en sus manos y arpas de oro con las que cantar alabanzas. También estaban algunos que tenían alas, y se respondían el uno al otro sin interrupción, diciendo: “Santo, santo, santo es el Señor”.
Y después de eso cerraron las puertas; y después de haber visto eso, deseé yo mismo estar entre ellos. Y mientras estaba mirando todas esas cosas, giré mi cabeza para mirar atrás, y vi a Ignorancia llegar al lado del río; pero lo pasó pronto, y con la mitad de dificultad que los otros dos habían tenido. Porque sucedió que estaba allí Vana Esperanza, que era barquero, y con su barca le ayudó a cruzar; y él, como los otros, ascendió por la colina para llegar a la puerta, pero iba él solo; no hubo ningún hombre que le recibiera y le diera ánimos. Cuando llegó a la puerta, levantó la vista y vio la Escritura que había encima de ella, y comenzó a llamar, suponiendo que le darían entrada rápidamente; pero los hombres que miraban por encima de la puerta le preguntaron: “¿ De dónde viniste? ¿Qué tienes?”. Él respondió: “He comido, y bebido, en la presencia del Rey, y Él ha enseñado en nuestras calles”.
Entonces le pidieron su certificado, para poder ir a llevárselo al Rey. Entonces él buscó uno en su seno, pero no encontró ninguno. Y ellos le dijeron: “¿ No tienes ninguno?”. Pero el hombre no respondió nada. Entonces se lo dijeron al Rey, pero Él no acudió a verle, sino ordenó a los dos Seres Resplandecientes que condujeron a la ciudad a Cristiano y a Esperanza, que salieran, tomaran a Ignorancia y le atasen de pies y manos y se lo llevaran. Entonces, le tomaron y le llevaron por el aire, hasta la puerta que vi al lado de la colina, y le situaron allí. Entonces vi que había un camino hacia el infierno incluso desde las puertas del cielo, al igual que desde la Ciudad de Destrucción.
Entonces desperté, y he aquí que había sido un sueño.”

Me encanta este himno en Inglés. Bíblico, poderoso, que habla de quien debe de ser nuestra esperanza. Si no has puesto tu fe en Él hazlo hoy.

In Christ Alone
“In Christ alone my hope is found;
He is my light, my strength, my song;
This cornerstone, this solid ground,
Firm through the fiercest drought and storm.
What heights of love, what depths of peace,
When fears are stilled, when strivings cease!
My comforter, my all in all—
Here in the love of Christ I stand.

En Cristo solamente mi esperanza está
El es mi luz, mi fuerza y mi canción
Piedra angular, tierra firme
Firme la peor sequia o tormenta
Que alto amor, que paz tan profunda
Cuando calman los temores, cuando las luchas paran
Mi consolador, mi todo en todo

No guilt in life, no fear in death—
This is the pow’r of Christ in me;
From life’s first cry to final breath,
Jesus commands my destiny.
No pow’r of hell, no scheme of man,
Can ever pluck me from His hand;
Till He returns or calls me home—
Here in the pow’r of Christ I’ll stand.”

Sin culpa en la vida, sin temor en la muerte
Este es el poder de Cristo en mi
Del grito de nacimiento hasta el último respirar
Jesús dirige mi destino
Ningún poder infernal, ningún plan humano
Me arrebatará de su mano;
Hasta que regrese, o me llame a casa
Aquí en el poder de Cristo estoy firme



                     Facebook        Twitter        Instagram        Sitio Web   Youtube

Cristo la Esperanza - Isaías 11:1-13 (2 parte)

En el post anterior hablé la identidad del vástago en Isaías 11. En esta entrada hablar´sobre ¿Cómo es el Retoño, el vástago de Dios?

El los versículos 2-3 miramos su carácter. Podemos mirar su carácter en dos maneras:

Su Capacidad Sobrenatural v. 2

“Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová”

La capacidad humana siempre falla porque es pecaminosa. Este fue el problema del pueblo de Israel. Sus vidas internas estaban habituadas a hacer el mal. Lo que necesitaban era un cambio interno que solo Dios podía dar a través de su Espíritu. Ezequiel 36:25-27

Esto que se ha “descubierto” sobre el abuso sexual de hombres se dice que es por la falta de carácter personal. Pero esto va mucho más allá. El pecado está arraigado en el corazón humano. Es porque les dominan sus malos deseos y carecen de la capacidad sobrenatural de Dios.

Piensa en porqué fallas tanto en tu vida. Todas las veces que fallo en mi vida es porque no dependo del Señor sino que sigo mis propios deseos.

Pero este cambio no puede hacerse con esfuerzos humanos. Este cambio, que necesitaba el pueblo de Dios, que necesitamos nosotros, vendría a través de Jesucristo sobre el cual reposaba el Espíritu de Jehová. Él cambiaría el corazón pecaminoso en uno limpio por medio de su sangre, hecho santo y justo para vivir para Dios. Esto es lo que ha hecho en ti si ya has dado tu vida a Cristo. Ya te ha dado de su capacidad sobrenatural para vivir una vida que le agrada.

En el  retoño, Cristo, en Él reposaría el “Espíritu de Jehová”.   Esto fue mostrado en Mateo 3:16-17  y en Lucas 4: 18. Su capacidad sobrenatural venía del Espíritu Santo.  Colosenses 2:9 dice que en el habita toda la plenitud de Dios. El vino para darte a través de su Espíritu una vida nueva llena de esperanza.

No solo reposaba el Espíritu sino que Jesús estaba lleno de poder del Espíritu Santo. Su vida era una vida llena de:

1. Sabiduría e Inteligencia: “espíritu de sabiduría y de inteligencia” v. 2a

Sabiduría es hacer decisiones de acuerdo a la Palabra de Dios; inteligencia es la capacidad de entenderlo todo perfectamente.
Nuestro Señor posee toda la sabiduría de Dios (Lucas 2:52) y el conocimiento (Juan 2:25).

2. Consejo y Poder: “espíritu de consejo y de poder” v. 2b
El posee todo consejo y poder siendo que es Consejero y Dios fuerte (Isa. 9:6). Esto quiere decir que Él hace siempre las mejores decisiones y las puede hacer sin ninguna limitación.

3. Conocimiento y Temor a Jehová: “espíritu de conocimiento y de temor de Jehová” v. 2c

Jesús tiene todo conocimiento del Padre. Tiene todo conocimiento basado en el temor a  Jehová.  El temor a Jehová es el principio de la sabiduría (Prov. 1:7).

Jesús quiere que le conozcas, revelarte al Padre Mateo 11:27 y a través de su Espíritu cambiarte y darte una vida llena de sabiduría, de conocimiento, de buen consejo, del temor a Dios que produce el poder para vivir la vida santa y piadosa.

Por estas razones le necesitamos y debe ser nuestra esperanza. No hay necesidad de seguir esperando. El está aquí y quiere ser tu Esperanza.

Además de capacidad sobrenatural miramos su deleite en el temor a Jehová:  “Y le hará entender diligente en el temor de Jehová” v. 3a

El Rey, el Salvador se deleita (puede “oler” como las ofrendas que se presentaban a Dios) en los que temen a Jehová y no en las habilidades superficiales que los hombres buscan.

Es porque su carácter es sobrenatural, dependiendo del Espíritu, es sabio, lo conoce todo, tiene todo poder y se deleita en el temor a Jehová que sus obras son justas y sin parcialidad.
¡El es nuestra esperanza!

Nuestro Señor, el vástago de Jehová ya vino pero vendrá otra vez como juez justo. Lo esperamos.
Las obras del vástago son: Juzga sin parcialidad “No juzgará según la vista de sus ojos, ni argüirá por lo que oigan sus oídos”  v. 3b porque sobre el reposa el Espíritu de Jehová y posee todo conocimiento y poder.
Para que halla justicia absoluta es necesario tener conocimiento absoluto y Jesucristo lo tiene todo. El es El Rey justo que juzgará a todos. ¿A quienes juzga?

A los pobres v. 4a

“sino que juzgará con justicia a los pobres” v. 4a

Una de la razones de la pobreza que existe en nuestro mundo es debido a la injusticia hacia los pobres. Los pobres han sido abusados y menospreciados. Estos carecen de los recursos básicos. Hay aproximadamente 3 billones de personas que viven de $2.50 al día. De estos, 1.2 billones viven en pobreza extrema, ganando $1.25.  Para comparar lo que significa esto, en América se usa el 10% de los ingresos en comida. En países de tercer mundo se gasta el 60-80% en la comida. Además de carecer de comida, carecen de electricidad, lugares adecuados para vivir, de agua potable y de la educación básica.
https://www.finca.org/campaign/world-poverty/?gclid=EAIaIQobChMIjtS5s7_i1wIVWZ7ACh1t0A19EAAYASAAEgK5VfD_BwE

Este no será el caso con el Rey Salvador que viene pronto. El pondrá fin a la injusticia contra los pobres. Su reino será notable por su justicia especialmente a los pobres. La esperanza de ellos renacerá.

A los mansos v. 4b
“argüirá (decidirá) con equidad por los mansos de la tierra” v. 4b
El Rey también juzgará o decidirá sin parcialidad a “los mansos de la tierra”. Los mansos en este pasaje son aquellos que no pueden defenderse por falta de recursos.

Este rey es Jesús el juez justo. En Juan 5:22 Jesús dijo que todo juicio fue dado a Él por el Padre (Juan 5:22) y por eso su juicio es justo (Juan 8:16).

La Escritura es clara de que Dios ha “establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.” (Hechos 17:31) y es por esto que manda que todos se arrepientan y crean en el Rey Salvador Cristo (Hechos 17:30).

A los Impíos v. 4c

“y herirá la tierra con la vara de su boca, y con el espíritu de sus labios matará al impío”
v. 4c

En Apocalipsis 1:16 dice que cuando Cristo venga en gloria, vendrá con una espada de dos filos. Esta espada es para juzgar a los malvados.

2 Tesalonicenses
dice que el Señor vendrá y juzgará a aquellos que no creyeron en Cristo como el Salvador de sus vidas.

Saber que nuestro Salvador viene otra vez como juez justo para poner en orden este mundo debe darnos esperanza. Lo que vemos no es el fin. El fin de todas las injusticias llegará con la segunda venida de nuestra Señor Jesucristo y debemos decir, “Maranatha” que significa “el Señor viene” para animarnos a seguir esperando.




                     Facebook        Twitter        Instagram        Sitio Web   Youtube

Cristo la Esperanza - Isaías 11:1-13

Santiago 5:7-8 nos dice
"Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía.
Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca.”

Este es el mensaje de Isaías 11. Pero antes de esto hablemos un poco sobre el concepto de la esperanza.

La palabra esperanza se usa mucho hoy día. Es común hoy día ver la “esperanza” arraigada en nuestros deseos, nuestros sueños, nuestras expectativas, nuestras creencias, nuestras metas y nuestros logros.

Esta idea es apoyada por casi todo lo que vemos en nuestra cultura, aparece de una manera noble y pensamos que esta bien. Pero la pregunta que debemos hacer es si esta esperanza está arraigada en el concepto bíblico de la esperanza. Cuando vivimos una vida Cristo-céntrica, nuestra esperanza debe alinearse a lo que la Escritura enseña.

A veces muchos de nosotros perdemos la esperanza porque la basamos en nuestras experiencias o creencias pero no en la verdad de Dios.
Esto pasa aun en la vida de nosotros los creyentes. No vemos que las cosas progresan o van bien y perdemos la esperanza.
-perdemos la esperanza que nuestro conyugue cambiará
-perdemos la esperanza que habrá cura para las enfermedades incurables
- perdemos la esperanza que viviremos mejor
-perdemos la esperanza de que tendremos un mejor trabajo o una mejor carrera.
- perdemos la esperanza de tener la familia ideal
- perdemos la esperanza que terminaremos nuestra carrera espiritual con éxito
- perdemos la esperanza de que nuestro mundo será mejor.

En estos días hemos visto un desenlace público de abusos sexuales de hombres muy reconocidos en los Estados Unidos. Hombres profesionales, exitosos pero con una historia de abuso hacia el sexo opuesto. Sin duda esto ha causado que muchos pierdan la esperanza que hay hombres que son fieles a sus esposas, se mantienen puros y tratan al sexo opuesto con dignidad.
Como creyentes sabemos que poner la mirada en el hombre pecaminoso nos trae desesperanza.

Esto es lo que hace nuestra cultura nos hace creer algo que no tiene base en la esperanza bíblica.
Pero hay otras cosas en las que las personas ponen su esperanza:
- En un esposo/esposa
- En lo material/económico
- En la carrera profesional
- En ideas como: ser positivo, altruista, la excelencia, vivir la vida para ser feliz, ser saludable y en buena condición física etc.
Creemos que todo esto producirá algo deseado o anhelado que hacemos el fin de nuestra búsqueda y traerá la realización personal completa.

Pero la verdad bíblica es lo opuesto. Esto es lo que enseña Isaías 11.

El pueblo de Dios, Israel había sido rebelde toda su vida. Rehusaron vez tras vez obedecer a Dios. Sus reyes, a excepción de unos pocos, todos habían sido malos guiando al pueblo a la idolatría, vez tras vez. La nación era un desastre. Dios tuvo que castigarlo severamente usando otras naciones.

Dios castiga a las doce tribus con dos diferentes naciones. A Judá, la cuál estaba formada por dos tribus, castiga usando a la nación de Babilonia. A Israel, las otras diez tribus, usa Asiria (en 722 a.C.) de la cual habla este pasaje. Dios advirtió a Israel (el reino del Norte) que dejara su orgullo y le escuchará pero rehusó hacerlo. Esto le llevo a ser castigada por Dios.
Sin embargo, este castigo no sería como el castigo que traería a Asiria (609 a.C. Por Babilonia)por su maldad en contra de su pueblo. Asiria dejaría de existir pero no Israel el pueblo de Dios. Aunque Israel (eventualmente todas las tribus que formaban a Israel) quedaría destruída, las personas destituidas, su descendencia exterminada, su fin no sería este. Dios no ha dejado de amarles y se los demostraría. La nación retoñaría.

La esperanza renacería. Israel renacería. Israel daría fruto otra vez. Pero un fruto, no temporal sino permanente. Este fruto vendría del tronco que había quedado. Un vástago retoñaría de él. Pero este retoño era diferente. Muy diferente. Traería lo que su pueblo siempre había deseado, un futuro cierto, seguro, lleno de vida y paz. Perfecto. Pero para esto tenían que tener esperanza.

En este tiempo de Advenimiento que nos lleva a la Navidad, todos esperamos algo. Año tras año esperamos algo. Todos anhelamos algo mejor que el año anterior.  Todos renovamos esa esperanza año tras año. Pero esta esperanza es ilusoria. La esperanza que necesitamos es la que Dios prometió a su Pueblo en medio de la desesperanza. La esperanza que fue cumplida en nuestro Señor Jesucristo y se cumplirá en su segunda venida.

Miremos cómo es Él, y el futuro que nos promete que nos debe llevar a confiar en Él como nuestra única esperanza duradera y esperar con paciencia.

Tito 2:13 dice, “Aguardando la esperanza bienaventurada. La manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Señor Jesucristo.”
En Isaías 11 miramos la identidad de El Vástago. El vendría del tronco de Isaí (v. 1a)
Dios le había prometido a David que su descendencia sería eterna.  2 Sam . 7:16; Is. 9:7
Esta rama vendría de la descendencia de Isaí padre de David.

No solo esto sino que retoñaría de las raíces de su descendencia (v. 1b)
En Jeremías 23:5 y 33:15 nos dice que este renuevo sería el rey justo de Israel.
Este vástago o retoño fue Cristo el Salvador. Esta fue una promesa cumplida por Dios Mateo 1:1
Este retoño traería la salvación del pecado al pueblo de Dios (Mat. 1:21).

Esta es la esperanza que renacería del pueblo de Israel, de la ruina en que ellos vivían. Pero sería mucho más que una restauración material o de posición. Dios les promete a una persona que les cambiaría su destino eterno completamente.

La esperanza que Dios da no es como nosotros la esperamos. Muchas veces nuestra esperanza se convierte en algo que nosotros llegamos a creer sin ninguna base en la verdad de Dios.

Me gusta leer la literatura infantil. Un libro que estoy leyendo se llama “Wonder” (Maravilla). Se trata de un niño llamado Auggie (Agosto) que nace con un defecto físico que hace que su cara este desfigurada. En una conversación con una niña llamada Verano (Summer) hablan sobre la muerte.

El papá de Summer había muerto. Ella le pregunta si alguien en su familia había muerto. El le dice que su abuela. Esto lleva a Summer a preguntarle a Auggie si se preguntaba alguna vez sobre que pasaba con la gente que moría. El le dice que no. “Pero,” le dice el, “Supongo que van al cielo.”
Verano le dice que ella piensa mucho sobre esto. Ella dice, “Yo creo que cuando las personas que mueren sus almas van al cielo pero solo por un periodo corto. Eso es cuando ellos ven a sus amigos y otras cosas, como que se ponen al tanto del tiempo. Pero después creo que sus almas empiezan a pensar en su vida en la tierra, si fueron buenos o malos o lo que sea. Entonces ellos renacen como bebés en el mundo.”
El responde, “¿porqué harían eso?”
Ella dice, “porque así tienen otra oportunidad para hacerlo todo bien. Sus almas tienen una segunda oportunidad para rehacerlo todo.”

Estas son las clases de ideas en las que las personas ponen su esperanza que son contrarias a la verdad de Dios. Dios te ofrece algo mejor no ideas inciertas basadas en tus creencias, tus sueños o tus deseos. El vástago da fruto.

El Vástago también daría fruto espiritual “retoñara de sus raíces” (v. 1)

Este vástago daría fruto, un fruto más allá de la prosperidad material. Este fruto sería un fruto espiritual.
La esperanza de Israel llegó en la persona de Jesucristo. Su llegada, su apariencia, su vida y su muerte no fue como la de un rey, el rey que ellos esperaban.  Por esto dice la Biblia en Juan 1:12 que a los suyos vino, y los suyos no le recibieron. Pero a los que creyeron en Él les dio el derecho de ser SUS hijos. El pueblo de Dios falló en ver que el fruto sería espiritual y aun hoy esperan al salvador. Viven esperando cuando la esperanza ya vino.

¿Cuál es tu esperanza? ¿Sigues pensando que quizás este año que viene será mejor, que tu vida tendrá un futuro muy próspero materialmente? Quizás tu esperanza esta en tus hijos. Ellos serán buenos y exitosos. Quizás tu esperanza es vivir muchos años y disfrutar la vida aquí en la tierra pero nada más. Quizás tu esperanza es que Dios te dará una segunda oportunidad después de la muerte. Quizás piensas que tu vida en su desastre y nadie puede ayudarte a cambiarla.  Tu matrimonio un desastre. Tu vida personal un desastre. Tu futuro un desastre. No esperas mucho porque te has dado por vencido.

Jesús dijo que él había venido para dar vida, vida en abundancia. Y también dijo que el que crea en Él aunque este muerto vivirá. (Juan 11)
No hay necesidad de reencarnación y una
segunda oportunidad como Summer le dice a Auggie.

Hay una esperanza que promete más de lo material y temporal.  Esa esperanza de promete vida eterna. Esa esperanza es Cristo. Cristo te ofrece la vida eterna hoy y una vida de fruto espiritual. Jesus dijo que si permanecemos en Él llevaremos fruto, fruto espiritual (Juan 15). Pero para esto debemos creer en Él como el Salvador, el vástago, el retoño del tronco de Isaí.



                     Facebook        Twitter        Instagram        Sitio Web   Youtube